Mediación de Conflictos Escolares

La forma tradicional de abordar conflictos en la escuela, es intentar negarlos, suprimirlos y/o evitarlos a través de la aplicación de castigos y sanciones. Opera aquí, el supuesto que sólo por medio de “acciones punitivas” se modela las conductas de las y los estudiantes. Este mecanismo reproduce una lógica de “víctima-victimario” o “culpable-inocente”, reduciendo la complejidad de las relaciones sociales deterioradas a interacciones puntuales unidireccionales de causa y efecto, invisibilizando con ello, la amplia gama de características y posibilidades que presentan los conflictos al interior de una comunidad educativa.


Las Estrategias de Resolución Alternativa de Conflictos (ERAC) son formas de intervención social que buscan que las partes de un conflicto, transformen positivamente las relaciones sociales que se encuentran deterioradas. Es decir, constituyen posibilidades para que las y los involucrados/as en un conflicto específico, reconstruyan la forma como se tratan cotidianamente, mejorando así su calidad de vida y generando aprendizajes individuales y colectivos. Las ERAC promueven una mirada pedagógica de la conflictividad escolar, es decir, fomentan las posibilidades de aprendizaje a partir de la resolución de conflictos.


Se parte de la idea de que las personas involucradas en un conflicto son responsables de su mantención y desarrollo, y que son ellas quienes pueden encontrar, construir y acordar salidas satisfactorias y definitivas al conflicto. Es decir, quienes viven y desarrollan un conflicto son quienes más oportunidades e interés tienen en solucionarlo, y en muchas ocasiones sólo necesitan asesoramiento por parte de equipos facilitadores para lograrlo.


Las ERAC buscan crear un espacio de encuentro, donde las partes de un conflicto se hagan cargo del vínculo social que mantienen y puedan transformarlo colectivamente a través de acuerdos explícitos. Se trata de instalar procesos de diálogo y conversación entre las partes de un conflicto, con la presencia de una o dos personas que cumplen con la función de Equipo Facilitador. Lo que se pretende es hacer evidente y explícito el vínculo social que existe entre las partes de un conflicto, la reciprocidad de la relación y la posibilidad de que la forma como dos o más personas se tratan cotidianamente, pueda ser distinta y mejorada de forma consensual. En estas conversaciones se explicita y reflexiona sobre el conflicto, así como sobre los posibles acuerdos y aprendizajes que se requieren para superarlo satisfactoriamente.

A continuación presentamos un video con una representación esquemática d un proceso de mediación entre estudiantes, estaremos atentos/as a tus comentarios o preguntas.

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