por Martín Herrera Paredes
Las habilidades socioemocionales que poseen los diferentes actores constituyen una de las dimensiones de la convivencia escolar, es decir, de las relaciones sociales que se desarrollan al interior de una comunidad educativa. Estas habilidades socioemocionales son un “saber hacer” que permite relacionarnos con otras personas y convivir en comunidad, por lo que el nivel de desarrollo de estas habilidades incidirá significativamente en el tipo de convivencia que se desarrolla.
En este sentido, la nueva Política Nacional de Convivencia Educativa mandata a los establecimientos educacionales a “abordar de manera gradual la salud mental como uno de los componentes de acción de la gestión de la convivencia”[1]. Por lo que el fortalecimiento de las habilidades socioemocionales y el autocuidado constituyen objetivos pedagógicos importantes, pues son procesos mediante los que “niños, niñas y adultos adquieren y aplican la capacitadad de manejar emociones y lograr metas personales y colectivas; sentir y mostrar empatía por los demás; establecer y mantener relaciones de apoyo; y tomar decisiones responsables y afectuosas”[2].

Más aún, la Agencia de Calidad de la Educación ha desarrollado distintas mediciones de estas habilidades, como parte de los Diagnósticos Integrales de los Aprendizajes (DIA) que ha aplicado en gran parte de los establecimientos educacionales, logrando identificar la necesidad de potenciar la capacidad de reconocimiento y expresión de emociones, control de impulsos, trabajo en equipo y empatía entre las y los estudiantes, posicionando estás habilidades como parte de los objetivos de mejoramiento de las comunidades escolares.
Desde este sentido, el desarrollo de habilidades socioemocionales se ha instalado como una necesidad en los establecimientos educacionales, sin embargo, aún no hay claridad de cómo gestionar sistemáticamente este aspecto tan importante de la vida social. En este video, el psicólogo Martín Herrera Paredes reflexiona sobre este ámbito, detectando al menos tres ámbitos de acción:
- Incorporar lo socioemocional en la planificación curricular de las diferentes asignaturas.
- Desarrollar un plan de desarrollo socioemocional para las y los estudiantes durante toda su trayectoria escolar.
- Gestionar la convivencia y resolución de conflictos.
¿Qué otro ámbito de gestión agregarías? ¿Cómo lo hacen en tu Colegio?
[1] Ministerio de Educación, “Política Nacional de Convivencia Educativa”, MINEDUC, Santiago, 2024, Pág. 7.
[2] Educación 2020, “Emociones Primero: Bienestar Emocional en el Regreso a Clases”, Santiago”, 2021, Pág. 5.












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