¿Qué Rol cumplen las y los Trabajadoras/es Sociales en los Equipos de Convivencia?

La Ley N° 20.536 sobre Violencia Escolar exige que todos los establecimientos educacionales deberán contar con un encargado de convivencia escolar, que será responsable de la implementación de las medidas que determinen el Consejo Escolar o el Comité de Buena Convivencia Escolar, según corresponda, y que deberán constar en un plan de gestión”. Es decir, en cada colegio debe existir un/a encargado/a de convivencia y un Plan de Gestión sobre esta área.

Más aún, el MINEDUC recomienda además la conformación de un Equipo de Convivencia Escolar en cada centro educativo, donde el o la encargado/a de convivencia constituye su coordinador/a, pero que también cuenta con otros miembros de acuerdo con la realidad de cada establecimiento (psicólogos/as, trabajadores/as sociales, orientadores/as y/o inspectores/as por ejemplo). La función principal de este equipo, debiera ser la atención de casos, así como el diseño y ejecución de las acciones establecidas en el Plan de Mejoramiento Educativo (Área de Convivencia) y Plan de Gestión de la Convivencia Escolar específicamente, generando así un modelo de trabajo y gestión en este ámbito de la realidad escolar.

Un modelo de gestión significa desarrollar de forma ordenada y sistemática, acciones institucionales de:

  • Diagnóstico de un aspecto de la realidad específica.
  • Planificación de una estrategia de intervención (objetivos, metodologías, acciones concretas).
  • Ejecución de la estrategia y cada una de sus acciones.
  • Evaluación de los resultados de las iniciativas desarrolladas.

De esta forma cada comunidad educativa va avanzando progresivamente en el mejoramiento de la calidad educativa y el quehacer institucional, tal como se indica en el “enfoque de mejoramiento continuo” propuesta desde la política educativa.

Los Equipos de Convivencia deben constituirse en grupos de trabajo multidisciplinario en que distintos/as profesionales aportan su conocimiento técnico y experiencia en función de mejorar las relaciones sociales al interior de las comunidades educativas. Desde esta perspectiva resulta necesario aclarar y profundizar en el rol que las y los trabajadores/as sociales pueden desempeñar en los establecimientos educacionales.

Al respecto, Javiera Rubio nos señala en el siguiente video, al menos cuatro aportes fundamentales que, desde el trabajo social, enriquecen la gestión de la convivencia escolar:

  1. Colaborar en el abordaje de casos y activación de protocolos.
  2. Gestión de redes de colaboración para establecer alianzas, derivar casos o denunciar situaciones constitutivas de vulneración de derechos.
  3. Prevención y promoción de una buena convivencia a través de talleres de desarrollo socioemocional o el abordaje de violencias de género o la inclusión de estudiantes migrantes.
  4. Diseño, ejecución, monitoreo y evaluación del Plan de Gestión de la Convivencia Escolar.

¿Qué otros elementos desarrollan las y los trabajadores/as sociales en tu colegio? ¿Qué otros desafíos se han instalado actualmente?

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